Consejos para lavar la ropa de los más pequeños, ¿cuáles son las mejores marcas de lavadora?

Lavar la ropa de los hijos puede ser una tarea ardua por distintas razones. Cuando son bebés, la delicadeza de su piel ante los químicos y las continuas manchas de comida, evacuaciones, moco y regurgitaciones son dos problemas a lidiar al mismo tiempo. Puede costar un poco perfeccionar la técnica para quitar manchas y suciedad sin comprometer la salud de su piel. Por otra parte, cuando son niños más grandes que corren y juegan, las manchas de tierra, lodo, comida e incluso sangre son más frecuentes y difíciles.

A continuación, se ofrecen algunos consejos para mantener la ropa impecable con menos esfuerzo, teniendo en consideración el bienestar del niño cuando utilice la ropa limpia luego del lavado.

¿A mano o lavadora?

Para tomar esta decisión, lo más práctico es consultar la etiqueta de la prenda. Algunas ropitas, como aquellas que tienen detalles en encaje o en tejido, deben ser lavadas a mano para conservarlas mejor. Sin embargo, para el ritmo de vida actual, lo más recomendable podría ser el procurar que la mayor parte del armario pueda ser lavada en lavadora. Para quienes no tengan tiempo de lavar a mano pero tampoco se quieran arriesgar a dañar la prenda, la tintorería es la mejor opción.

¿Qué marca de lavadora escoger?

Si se está pensando comprar o cambiar la lavadora, hay algunas consideraciones que deberán hacerse. Los niños ensucian mucha ropa, así que para familias en crecimiento, un equipo con buena capacidad es la mejor inversión. Pero siempre teniendo en cuenta el espacio del que se dispone para instalar este electrodoméstico.

También es conveniente contar con una lavadora que tenga distintas opciones de lavado, como varias temperaturas de agua. Las mejores marcas de lavadoras suelen ofrecer ciclos de lavado variados para cualquier necesidad específica. En el caso de los bebés esta variedad es particularmente buena, porque un ciclo de doble aclarado garantiza que no queden residuos de detergente que causen alergias o irritación.

Los programas de carga reducida son buenos para lavar la ropa de los bebés porque suele ser pequeñita y ocupar poco espacio una vez que se clasifique para las diferentes cargas. Y esta ropa debe lavarse sola, sin mezclarse con la ropa de sus padres o de otros miembros de la familia, para evitar la transferencia accidental de sustancias o microorganismos.

Aquellas lavadoras que posean sistemas de seguridad ofrecen un extra de tranquilidad. Entre estas funciones se encuentran la detección de escapes de agua, la opción de bloquear las puertas cuando estén en actividad, o el control de espuma en caso de que los niños hagan travesuras con el detergente.

Tipos principales de lavadora para elegir

Las lavadoras de eje vertical utilizan menos agua que otros modelos, son menos ruidosas y son más fáciles de limpiar y mantener. Pero suelen ser más agresivas con los textiles, y la ropa tiende a enredarse más por la cantidad menor de agua y las características de funcionamiento.

Por su parte, las de eje horizontal son más eficientes, pero también son más difíciles de reparar y hacer mantenimiento en caso de fallas. Sus ventajas son que permite colocar la secadora encima, y que su calidad de lavado es mayor, incluyendo el cuidado de los textiles. Sin embargo, suele tener ciclos más tardados y generar más sonidos, así como olores a moho a largo plazo si no se hace un debido mantenimiento.

Tratar las manchas primero

Incluso si se ha optado por lavar en lavadora, el pre-tratamiento de las manchas es lo ideal para obtener una limpieza profunda y total. Ni las lavadoras más potentes y modernas son totalmente eficaces con las manchas difíciles y localizadas, pero, en general, un buen tratamiento previo ayuda bastante.

Remojar la mancha en agua y aplicar jabón en barra dejando actuar por unos minutos antes de fregar es la solución por excelencia a muchos tipos de mancha. Utilizar agua caliente, así mismo, también es una gran ayuda. Si se trata de manchas de sangre, como en el caso de accidentes, raspaduras y cortes incidentales, aplicar agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) ayuda mucho, porque este compuesto reacciona con la hemoglobina y disipa su color.

Si se trata de bebés o de niños con piel sensible, el uso de blanqueadores y lejía está totalmente desaconsejado, pues el mínimo residuo puede generar reacciones adversas, o cuando menos incomodidades para el pequeño.

Para que las manchas sean menos severas, la clave es actuar rápido. Cuando el accidente ocurra, se deben tomar servilletas o papeles absorbentes para evitar que la mancha se extienda más. Y llevar la prenda a remojo inmediato es lo mejor.

Hay que verificar que la mancha se haya ido antes de llevar la prenda a la secadora, o el calor empeorará todo porque fijará el remanente de la mancha en el textil.

Detergente: el tipo y la medida justos

En el caso de los bebés, utilizar un detergente suave y especialmente diseñado para ser utilizado en sus prendas es muy importante. La piel de los bebés es mucho más delicada que la de adultos, e incluso que la de niños un poco más grandes. Y como no pueden decir que una ropa les pica o molesta, solo nos damos cuenta de la reacción cutánea cuando salta a la vista, en forma de dermatitis (ronchas, sarpullido u otro tipo de irritación).

Los detergentes para bebés deben ser suaves, hipoalergénicos, de pH neutro, no deben dejar residuos en la ropita (por ejemplo, no tener abrillantadores) y de preferencia no tener fragancias. Los productos orgánicos suelen ser una buena alternativa, como aquellos de hierbas y aceites esenciales, porque están libres de sustancias tóxicas o potencialmente alérgenas, y son gentiles con la piel. Sin embargo, es bueno consultar que sean aptas para bebés de cualquier modo.

A medida que el niño crece podría utilizarse el mismo detergente que para el resto de la familia, pero hay que considerar que algunas sensibilidades cutáneas permanecen incluso en la adultez.

Por otra parte, y retornando al tema de las manchas, se debe evitar caer en la tentación de utilizar más detergente para ver si las manchas salen mejor o si la ropa recupera más el color claro. El exceso de detergente es contraproducente porque los residuos pueden generar reacción en la piel así como dejar el textil áspero, y los depósitos del mismo en la ropa pueden representar, irónicamente, un lugar para la proliferación de microorganismos.

Con respecto a los gérmenes también huelga decir que existen conservantes antimicrobianos que son efectivos contra éstos, pero que también pueden ser muy fuertes para la piel. La opción ecológica de conservantes es la alternativa en caso de que los detergentes corrientes resulten ser demasiado agresivos.

El bórax es una buena opción para ayudar a eliminar las manchas durante el lavado. Se puede añadir al ciclo de lavado junto con el detergente para ello. Otro motivo para utilizarlo es que también ofrece bondades contra los gérmenes.

El asunto del suavizante

El suavizante es amado por algunas personas por la delicada textura que dejan en la ropa, las toallas y sábanas. Sin embargo, sus ingredientes, en especial sus aromatizantes, pueden causar alergias entre los miembros de la familia. Para los bebés, es recomendable evitar al máximo el uso de estos productos.

Una alternativa al suavizante es colocar un poquito de vinagre en el último enjuague de la carga. Pero la precaución de no mezclar vinagre con lejía es importantísima.

Secar la ropa con el método adecuado

Las etiquetas suelen indicar si es adecuado secar la prenda con secadora o no. Si no se respeta esta premisa, la ropa puede terminar encogida o dañada. En caso de que deba secarse sin secadora, mantenerla alejada de la incidencia del sol directa es una manera de conservar el color original por más tiempo.