Medidas de colchones – Cómo elegir la cama perfecta para tu hijo

¿Cómo elegir una cama para tu hijo?

Cuando los niños crecen, van cambiando sus necesidades de descanso, por lo que también se debe cambiar su cama en algunas ocasiones. El buen descanso, con seguridad, comodidad y ergonomía, es también importante para ellos. Además, a fin de cuentas, necesitan dormir más que los adultos porque están en desarrollo.

Para elegir bien su cama y colchón, hay que considerar su etapa de crecimiento actual y sus necesidades en el futuro próximo, entre otras cosas.

Consideraciones para elegir una cama para los hijos

Estos son algunos de los factores que un padre debe considerar para hacer una buena elección: 

Edad del niño

Si se trata de un bebé que dormirá en cuna, la elección debe ser igualmente cuidadosa. Los bebés pasan casi todo el día durmiendo, por lo que necesitan una superficie de calidad, que sea confortable y que no ejerza malas presiones. La cuna debe ser segura para ellos, de un tamaño ideal para sus necesidades de movimiento, y el colchón debe cumplir con parámetros higiénicos y de calidad.

Por otra parte, si se trata de un niño pequeño que está dejando la cuna por una cama, es necesario que sea una estructura apta para que le brinde confort y seguridad. Las camas con barreras de seguridad son una excelente idea para prevenir caídas en caso de que el niño se mueva mucho cuando duerme, pues todavía no aprenden a tener presentes los límites del colchón en todo momento.

¿Comprar una cama infantil?

En el mercado existen algunos modelos de camas infantiles muy llamativos: con forma de auto, de barco, con temáticas de princesas o de sus personajes favoritos. Sin embargo, sin importar cuán linda se vea o cuánto llame la atención de tu hijo, debes considerar si valdrá la pena hacer esa compra. Si el niño tiene una edad temprana, estará bien. Después de todo, le dará uso por algunos años. Pero si tiene una edad algo mayor (por ejemplo, 8 a 10 años), es posible que ese tipo de cama requiera ser reemplazada en un plazo relativamente corto para el tipo de producto.

En estas etapas de crecimiento, camas que sean de un tamaño casi justo para la estatura del niño pueden quedarse cortas rápidamente. Y el tamaño de la cama condiciona las medidas de colchones que puedan acoplarse a la misma. Así también, es bueno recordar que los niños suelen moverse mucho mientras duermen, y que necesitan algo de espacio extra para poder estar cómodos cada noche.

Por otro lado, también se debe tener presente que los niños, cuando pasan a la preadolescencia, suelen abandonar sus preferencias infantiles de un momento a otro, y querer personalizar su habitación de otra manera.

Con todo, siempre es preferible darle mayor prioridad a la comodidad y la practicidad que a la estética. Lo más importante es que la cama brinde un buen descanso; después de todo, el niño pasa más de una tercera parte de su día en ese lugar, reponiendo sus energías y creciendo mientras duerme.

¿Qué colchón elegir?

Las camas de los chicos no soportan tanto peso como la de los adultos cuando estos duermen. Pero es posible que sufran algunos embates ocasionales, en especial si al niño le gusta saltar sobre su cama (por lo general, lo hacen incluso si sus padres no lo permiten). Por este motivo, por su seguridad y por cuidar de la inversión, es importante que las camas y sus colchones sean resistentes.

Tipos de colchones

Los colchones de muelle de un solo hilo son una buena opción. Los muelles tradicionales o bicónicos son muy propensos a las rupturas, generando esos molestos alambres que se sienten bajo el peso del cuerpo. Pero también pueden considerarse otras opciones un poco menos tradicionales, como los materiales viscoelásticos, que van bien para los niños porque no pesan tanto y el material se hunde menos. Esta adaptabilidad de la superficie es muy cómoda para ellos. Por otra parte, para garantizar una buena postura y firmeza, los confeccionados con látex son mejores, pero son más costosos. Las camas de agua son también una opción, y además divertida.

Los colchones confeccionados con espumación HR, por su parte, no ofrecen una buena dureza, y duran menos tiempo. Son una opción que no ofrece muy buenas características, y que requiere un reemplazo más rápido.

Alerta a signos de alergia

Hay que tener cuidado con la elección de un colchón porque venga con la cama que al niño le ha gustado, porque en ocasiones se trata de colchones de bajo precio y baja calidad, colocados para hacer más atractivo el precio del combo.

También hay que considerar las alergias del niño. Si es alérgico al polvo y/o ácaros, un colchón con un buen tratamiento antialérgenos, que también mejora su calidad higiénica para bacterias y hongos. Esto es importante, porque las alergias son muy molestas, y afectan su descanso y su energía, además de irritar su nariz y ojos.

Considerar el espacio de la habitación

Si hay poco sitio en la habitación, especialmente si duermen dos o más niños en el mismo lugar, las camas nido y literas son una opción para economizar algo de espacio. En este último caso, hay que darle una importancia aún mayor a la calidad de la estructura. Debe ser resistente para aguantar bien el tiempo, el uso y la inquietud de los niños, sin representar un riesgo para su seguridad en el futuro.