Cómo prevenir y solucionar el acné adolescente

Uno de los problemas más frecuentes de la adolescencia es el acné. Y aunque pueda pensarse que es normal que los jóvenes tengan uno que otro grano durante esta etapa, un padre siempre puede orientar al adolescente sobre qué hacer al respecto para minimizar la aparición de esas espinillas y puntos negros. Con la ayuda de Dermofans  hemos recopilado varios consejos que como padre podrás aplicar para prevenir el acné de tus hijos.

¡Fuera las manos!

Un error común de quienes sufren de acné es atacar los granos con las uñas, sin un control higiénico adecuado. La mala manipulación de los granos y poros obstruidos, en especial si se realiza con las manos sucias o con inexperiencia, puede causar un agravamiento de las lesiones. Después de todo, existe un alto riesgo de que se introduzcan bacterias en la herida, y también de que empeore la inflamación. Además, los granos manipulados suelen dejar peores cicatrices que los que se dejan curar solos.

Si es imperiosa la extirpación del grano, se debe realizar con instrumentos metálicos esterilizados. O, si se utilizarán las manos, utilizar guantes o desinfectar bien los dedos y uñas. También es importante dejar que el grano madure, o de lo contrario, se lastimará la zona sin conseguir los resultados esperados. Una vez que termine el proceso, se debe desinfectar la lesión con una solución higienizante o pomada. Se debe evitar que la zona reciba demasiada luz solar, o empeorará las manchas.

Perfeccionar la higiene en todo aspecto

Cuando los adolescentes mejoran sus hábitos de higiene, generalmente se controlan mucho mejor los brotes de acné. Esto debe partir desde la limpieza e hidratación de la piel, con una adecuada rutina de cuidado (limpieza, exfoliación, hidratación, protección solar), y utilizando únicamente maquillaje y cosméticos que no sean comedogénicos. También implica la higiene de todas las superficies que estén en contacto con el rostro y la piel.

Es importante no confundir una buena higiene, con un exceso de lavados. Es bueno recordar que el retirar continuamente la grasa natural de la piel, en especial si se utilizan productos de limpieza incorrectos, genera un efecto contrario: la piel adopta medidas para contrarrestar esta falta de hidratación produciendo aún más sebo.

Por otro lado, las toallas de baño y del gimnasio deben lavarse con regularidad, al igual que las sábanas y fundas de almohada. Estas son superficies que tienden a acumular mucha suciedad, que se transfiere a la piel con el simple contacto.

Evitar llevarse las manos al rostro a toda costa, porque los dedos rara vez están realmente limpios. También se debería incrementar la frecuencia de limpieza del móvil, porque la constante manipulación con las manos sucias hace que su pantalla esté siempre llena de gérmenes, que pasan al rostro al atender llamadas.

 Dietas sanas para una mejor piel

Algunas comidas pueden generar mayores brotes de acné en los adolescentes. Los azúcares y carbohidratos refinados causan alteraciones glicémicas en el organismo, generando la liberación de hormonas que incentivan la producción de grasa en la piel. La alternativa es ofrecer al adolescente dietas ricas en alimentos con un índice glicémico bajo; es decir, que no estén compuestos por carbohidratos refinados (pastas, harinas, azúcar), sino que estén menos procesados, como vegetales cocidos y cereales integrales.

Por su parte, la leche y los derivados lácteos también tienen efectos negativos sobre la piel de algunos consumidores, a causa de las hormonas que se encuentran de forma natural en la leche de origen animal. En estos casos, vale la pena probar con leches alternativas (leche de almendras, coco, soja, avena y otras).

Las comidas sanas no tienen por qué ser aburridas o insípidas. Existe una gran variedad de recetas sencillas y altamente nutritivas, que además de disminuir los brotes de acné, mejoran la salud en general al ser una excelente fuente de vitaminas y minerales.

¡Insistir con el agua!

Jamás debe dejarse de lado una adecuada hidratación. Cuando el cuerpo recibe una cantidad de agua apropiada cada día, mejora el estado y la elasticidad de la piel, y se disminuyen los brotes de acné porque la eliminación de toxinas es mucho más efectiva. El agua también es indispensable para mantener los riñones saludables, y una buena salud en general. He aquí la importancia de insistir con una buena hidratación diaria, en especial en niños y adolescentes, cuyo ritmo de vida es más movido, y tienden a deshidratarse más rápidamente.

Es importante destacar que las gaseosas y otras bebidas azucaradas no son recomendables como fuente de hidratación. Después de todo, el alto contenido de azúcar genera un efecto de presión de solutos en el intestino, y dificulta la absorción del agua, porque la bebida azucarada es un medio hipertónico.

Esto quiere decir que, como la bebida es un líquido con solutos concentrados, las células lo tienen difícil para absorber el agua de esta solución. En todo caso, si resulta difícil que el joven quiera tomar agua natural, se puede saborizar el agua con frutas naturales troceadas, y evitando el azúcar siempre que sea posible.

Acudir a consultas médicas

En ocasiones, los problemas de acné adolescente tienen una causa definida, que puede ser tratada rápida y efectivamente con la orientación especializada que corresponda. Los dermatólogos son los profesionales ideales para tratar estos problemas de adolescentes, y formularán el tratamiento y los cuidados en función de cada paciente y su nivel de gravedad. Algunos medicamentos prescritos pueden ser la mejor solución para casos de acné severos.

Las recomendaciones de aplicación de los ungüentos y cremas enviados por el dermatólogo deben seguirse al pie de la letra. En especial, se debe prestar cuidado a aquellos compuestos que generen foto-sensibilidad; esto es, sensibilidad mayor a los rayos solares.

Desequilibrios hormonales

En el caso de las adolescentes femeninas, una visita al ginecólogo puede ser clave. Estos especialistas están facultados para detectar ciertas anomalías hormonales, que en ocasiones son la causa de los brotes de acné. Tal es el caso del hiperandrogenismo, una irregularidad hormonal que causa un exceso de andrógenos (hormonas masculinas), lo que produce hirsutismo (exceso de vello), anomalías ováricas y acné, entre otros signos. Incluso puede conllevar a problemas de salud más graves.

Otro aspecto importante relacionado con detectar estas irregularidades hormonales, es para determinar cuáles métodos anticonceptivos están descartados de por vida; a riesgo de que maximicen las dolencias causadas por el desorden en la producción de hormonas.